miércoles 2 de febrero de 2011

Gran descubrimiento




Hoy, hace unas horas, me han dicho que soy el mayor descubrimiento de este año. Y desde entonces no he podido borrar la sonrisa de mi cara. Hace no más de media hora, una persona que no conocía de nada me ha dicho que ojalá todo el mundo sonriera como yo estaba sonriendo. Y repito: no la conocía de nada, no llevabamos ni un minuto hablando.
Y la verdad es que no es para menos. En este tiempo que llevo sin escribir me ha pasado de todo. Desde una mini-relación tortuosa que acabó muy mal, o desde la toma de la decisión más importante de mi vida (que estaba postergando tomar, cada día más, por puro miedo), hasta el hallazgo más importante de mi vida.
De la relación, mejor no hablar, que esto no es un diario. De la decisión... podría hablar, y lo he intentado muchas veces; ahora lo voy a hacer: hace un tiempo decidí irme a una ciudad al acabar la carrera, pero hace unos dos o tres meses, me entró el pánico, y pensé en no hacerlo... ahora me he decidido a hacerlo.
Y esto lo cuento porque está muy relacionado con el hallazgo. He encontrado un lugar donde de verdad soy yo misma, donde estoy perdiendo la vergüenza, y donde pierdo los miedos. Y, con ese lugar, a una gente con
la que de verdad soy yo misma, con la que estoy perdiendo la vergüenza, y con quien pierdo los miedos. Y ése lugar y esa gente, sin yo decirles nunca nada de la decisión, me convencieron con sus actos de que debía seguir lo que de verdad quería, sin miedos.
Hoy, una de esas personas me ha dicho que soy el mayor descubrimiento del año. Y sonrío. Y no es para menos, porque el mayor miedo que tenía yo ahora era el de no encajar con esa gente, de que para ellos yo no fuera tan importante como lo son ellos para mí. Pero no es así, por lo menos no con una persona.
Y eso, a pesar de todos los problemas, me hace más feliz que nunca. Y, aunque la decisión de irme dentro de unos meses, me separe de esta gente, y aunque es posible que nunca los vaya a ver de nuevo, estoy convencidísima de que nunca, nunca los olvidaré.
Y nunca he estado más segura de algo en mi vida. Porque esta sensación es imposible de olvidar.

1 comentarios:

  1. Comparto la sensación de pánico ante una decisión difícil y sus efectos o daños colaterales o directos. Estoy en la misma situación... pero yo sí creo que me he equivocado... Pero bueno, ya es tarde, ahora hay que afrontar las consecuencias. Por mucho que piense que me podía haber estado quietecita y calladita, ya no puedo volver atrás... Lo que sí puedo decir es que he aprendido de ello, que ya es algo o mucho viniendo de mí.

    Así que ya sabes, adelante con tus decisiones, que al fin y al cabo, equivocándote encuentras la respuesta correcta. Espero que tengas suerte y encuentres todo lo que has escrito y suena tan bien.

    Un abrazo ;)

    ResponderSuprimir

Deja tu huella!